Tómate tu tiempo: prepara bien cada post y hazlo interesante, atractivo, que aporte algo; fuentes, modo de expresarte, etc.

Empieza con un título que llame la atención e invite a entrar.

Emplea frases sencillas, cortas, con gancho: la gente no tiene tiempo, la lectura en una pantalla es incómoda, usa un lenguaje simple y directo. Evita los ladrillos. Lo bueno, si breve…

Juega con formatos de texto, color: negrita, cursiva, TAMAÑOS DE LETRA, ANTETíTULOS...

Cita tus fuentes, siempre que utilices el contenido de otro, indícalo, también visualmente.

Enlaza tu post con links a otras páginas relacionadas.

Respeta la temática, en la medida de lo posible, del blog, no vayas cambiando de derrota: no te seguirán.

Si quieres que participen, explica qué esperas de tu público: interpélales, pregunta, propon cosas...

Haz comentarios solamente cuando tengas algo que decir. Y cuando te los hagan, responde: agradece si es un elogio, responde si es una pregunta…

(recogido, en parte, del blog de Comunikcion )

Para tener seguridad a la hora de escribir, te recomiendo que utilices el Diccionario de la Real Academia de la Lengua, que resuelve dudas lingüísticas, sintácticas, incluye la conjuugación completa de todos los verbos... y el Vademecum de la Agencia EFE, al que podrás recurrir también cuando tengas dudas.

Para que sigas profundizando en lo que te traes entre manos, te incluyo 2 cargas de profundidad: un documental ya clásico de Manuel Campo Vidal sobre el fenómeno de los blogs y la blogosfera:



y un artículo ya clásico, acerca de los weblogs ante los paradigmas de la e-comunicación, de José Luis Orihuela.